Echó De Su Casa A Su Esposa Y Sus Dos Hijos, 30 Años Después Una Mesera Lo Estremece

Cada día son cientos las parejas que se separan por diversos motivos, dejando en medio de sus conflictos personales a los hijos que nada tienen que ver con los problemas de los adultos. Muchas veces deben elegir entre mamá y papá o simplemente se ven forzados a vivir con uno de ellos.  Ese fue el caso de Sean Whalen, un padre que experimentó tremendos cambios en su vida luego de la separación de sus padres cuando era un niño.

Un día, Sean estaba en un restaurante de comida china junto a su hijo y no pudo evitar recordar a su madre cuando vio a la mesera que los atendía. Lo que sintió al ver a la mujer causó tal impresión que decidió redactar una carta en Facebook:

“El día en que mis padres se separaron quedó grabado en mi memoria para siempre.

Papá y yo nos peleamos mucho.

Mi mamá, mi hermano menor y yo nos fuimos porque él estaba perdiendo la cordura.

Nos alojamos en un hotel esa noche.

Cuando volvimos al día siguiente, mi padre había cambiado las cerraduras.

Vi a mi madre rogarle a través de la puerta para que nos dejara entrar por ropa y otras pertenencias.

No la dejó.

Tuvimos que volver más tarde con escolta policial.

Nunca olvidaré cuando la policía me entregó una bolsa de basura negra diciendo que tenía 10 minutos para tomar los artículos de primera necesidad.

Guardé la mayor cantidad de ropa en la bolsa, y esa fue la última vez que puse un pie en la casa donde me criaron.

No hay trofeos de béisbol, ninguna de mis 10.000 tarjetas de béisbol, ninguna de mis cosas, incluso tuve que dejar atrás a mi adorada tortuga.

 

Mi madre, mi hermanito y yo nos mudamos a un departamento donde nos hacia falta de todo. 

La gente de la iglesia nos regaló ollas, sartenes, sofás, camas, y algunos alimentos.

Mi padre cerró la cuenta bancaria y dejó a mi madre sin más dinero que el que cargaba en los bolsillos. 

No había nada que pudiéramos hacer, no teníamos familia cerca. El único apoyo con el que contábamos eran personas desconocidas de la iglesia.

Nunca me di cuenta de todos los sacrificios que hizo mi madre hasta que me convertí en papá soltero.

Cuando era más joven, no me daba cuenta del esfuerzo que ella hizo por mí y mi hermanito.

Ella luchó.

Hizo todo lo que pudo para que a mi hermano y yo no nos faltara nada. 

Pero trabajó, trabajó muy duro. 

Hasta el día de hoy no sé cómo lo hizo. No sé cómo resistió y no abandono todo…Yo lo habría hecho.

Recuerdo claramente cuando caminé en incontables noches hasta su habitación y la vi de rodillas rezando junto a su cama.

Siempre imaginaba las conversaciones que tendría en sus constantes rezos. 

 

Solo puedo imaginar la cantidad de lágrimas que rodaron por su mejilla y cómo ella rogó a Dios por un descanso.

Hoy he sentido mucha pena, me he preguntado muchas cosas, pero esta madre soltera con dos niños nunca se rindió.

Ella nunca se rindió.

Hoy cuando fuimos a comer con mi hijo a ese modesto restaurante chino, notamos que había una mesera nueva. 

Algo en ella llamó mi atención, además de no ser china, como los dueños y los otros trabajadores. 

 

Ella nos atendió maravillosamente y quedó encantada con mi hijo y sus modales. 

Después de beber varios vasos de bebida y una grata conversación, me dio la sensación de que esta madre soltera no quería estar allí, pero tenía que estarlo y hacía un gran esfuerzo por mantener la sonrisa en su rostro. 

Se rompió mi corazón.

Pensé en mi madre y vi la misma lucha en esta mujer que vi en mi madre.

Una madre soltera.

Tal vez por elección.
Tal vez no.

Sin embargo, tenía que trabajar un miércoles por la noche para asegurarse de poner comida en la mesa y zapatos en los pies de sus niños.

No por la opulencia.
No es para el estatus.

Pero sí para vivir.

Para poder proveer las cosas que pondrán una sonrisa en las caras de sus hijos.

Sentí su dolor.

Me quedé pensando en mi madre y lo difícil que es para una mujer sola ir de ama de casa, a quien trae el pan.

No puedo ni siquiera comenzar a entender lo que debe ser para algunas madres.

Yo sé que mi propina no va a pagar el alquiler.
Yo sé que mi propina no pagará el dentista de los niños.
Yo sé que mi propina no va a mantener la nevera llena.

 

Pero esperaba que esta noche de alguna manera pudiera poner una sonrisa en su cara, y ella pudiera ir a casa más feliz que cuando la dejó.

No sé su historia completa.

Y no la necesito.

Esa noche sentí que tal vez alguien hizo esto por mi madre, y eso la mantuvo pasando las noches en que quiso renunciar.

No lo sé.

Y probablemente nunca lo sabré.

Pero sí sé esto.

He sido bendecido sin medida, y mi madre arregló el camino para fuera perseverante

Ella me enseñó a persistir.

Ella me mostró lo que es el trabajo y el esfuerzo.

Espero que este pequeño gesto con mi hijo esta noche ilumine la vida de esta mujer para que pueda despertar mañana y dar una mejor batalla.

Para las madres solteras que se parten trabajando … todo mi respeto.

Eres hermosa y tu posteridad aprenderá de tus esfuerzos. Ellos te están mirando.

Del mismo modo que yo vi a mi madre.

Mamá te amo.

Eres mi héroe.”

 

¿Qué opinas de la reflexión de este hombre?

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