Papá Lleva De Compras Al Muñeco De Su Hija… Pero Hay Una Gran Razón Detrás

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Keenan Watkins de North Vernon, Indiana, nunca hace promesas a su hija que no pueda cumplir. Incluso si eso implica hacer un encargo e ir por la ciudad llevando un muñeco “bastante feo“. Y, como siempre, esta vez también cumplió.

Según la página Love What Matters, Watkins les relató de primera mano cómo fue su “divertido” día con Davey el muñeco.

Soy un orgulloso padre de dos niños asombrosos y complicados, Ash (10) y Aayla (9). Hace un par de noches, mientras les preparaba la cena, Aayla me preguntó: “Papá Poo, ¿podrías llevar contigo a Davey mañana; a donde sea que tengas que ir?” Entonces, mientras estaba cocinando y hacía todo lo posible para no quemar el arroz, le contesté distraídamente: “Sí, Baby Poo, por supuesto que lo haré“.

Después de oír el grito de asombro de su hija, se dio cuenta de lo que acababa de hacer y que tendría que cumplir su palabra.

Entonces la veo realmente emocionada cuando me dice “¿¡De verdad!?” Fue en ese instante en que me di cuenta lo que acabo de prometer y ya no había vuelta atrás. No le iba a mentir ni tampoco la haría sentir mal a propósito. “¡Ya sabes que sí, mi ardillita! ¡Yo saldré mañana y mi nieto me acompañará!

Se habrán dado cuenta que en nuestra familia nos ponemos apodos siempre. Yo la llamo Baby Poo, bebita, ardillita, princesa, princesa Pony… Es una forma de hacer que ella se sienta especial. Además, ella ya sabe que estoy metido hasta las patas con esta aventura, y decide mejorar el desafío. “¿Papiiii? ¿Puedes comprarle ropa a Davey cuando salgas? No tiene nada que le quede bien. ¿Y le vas a tomar fotos?

Como buen padre, Watkins mantuvo su palabra y documentó su día en la ciudad junto a Davey en una serie de fotos que ahora se han vuelto virales.

Oh, demonios, ahora si que estoy hasta el fondo, pero sin duda, estoy de acuerdo con ese detalle que agregó. Fíjate, Davey es su muñeco favorito. Un muñeco que mi esposa compró en una venta de garage por un dólar. Davey es un juguete de los años 80, anatómicamente muy real, que muchos describen como feo, y no sin mérito, si me entienden. Pero, Aayla (mi hija) realmente lo adora, lo llama su hijo, y mi nieto, lo trata como si realmente estuviera vivo“.

En fin. A la mañana siguiente, ayudo a los niños a prepararse para ir a la escuela, la típica rutina diaria. Todo es perfecto. Mientras mi hija va camino hacia el autobús, se da la vuelta y dice: “¡No te olvides de ir a comprarle ropa a Davey, papá!” “¡Bum!, jajaja, ahora me quiero ver de qué estoy hecho de verdad“.

Busco a Davey que está en su cama y voy al garaje a buscar un asiento de niños para el automóvil. Debo mencionar que en algún momento durante la cena, mi pequeña hija me exigió de que Davey tenía que ir con cinturón de seguridad, a donde quiera que vayamos. Porque, ya sabes …la seguridad“.

Watkins recogió a su “nieto” y fue a una tienda para conseguirle ropa nueva. Incluso llevó unas bebidas para el paseo con el bebé.

Y también algunos bocadillos porque ningún padre saldría de su casa sin al menos tener algo para que su hijo coma.

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Así que este hombre barbudo de aspecto duro con un camisa que dice “Punisher” entra a la tienda con un muñeco sujeto a un carrito de compras. Ésto llamó la atención de unas cuantas personas, por decir lo menos. Incluyendo a una de las empleadas llamada Sadie Jessica Marie Collins, quien le tomó unas fotos al hombre y las publicó en su Facebook.

Este hombre dejó todo su orgullo a un lado y vino a la tienda a buscarle ropa a un muñeco sólo para hacer feliz a su hija y si eso no es amor, no sé qué es“, posteó la chica.

Watkins estaba un poco perdido. Nunca antes le había tocado comprar ropa de bebé a un muñeco, así que estaba agradecido cuando una vendedora le indicó el pasillo donde encontrarla.

Davey y yo entramos, tomé un carro de compras, lo senté y lo amarré (el papá lo prometió) y empiezo a mirar a mi alrededor, completamente perdido. Me acerco a una mujer joven que parece trabajar allí. Me sonríe mientras hace su trabajo, y quizás no me muerda si le hago mi tonta pregunta: “Señorita, ¿dónde está la ropa para bebés pequeños?

Ella todavía sonriendo, pero algo confundida de ver a un tipo grandote, de 113 kilos, de casi 1.90 mt, tatuado, con una camisa que dice “Punisher” y que claramente anda con un muñeco sujeto al carrito. Ella me señala amablemente a la pared trasera, donde está la ropa de recién nacido, mientras no deja de hacer su trabajo“.

Watkins finalmente encontró algo que Davey podía usar y trató de salir de la tienda sin llamar más la atención.

Ahora, no recuerdo muy bien lo que sucedió, con exactitud, pero yo lo expliqué antes de ir a buscar la ropa, o ella me preguntó y le expliqué… en fin, la situación se explicó sola, y sólo intercambiamos sonrisas. Bueno, ella no iba a creer que yo era un monstruo. Recojo unas cuantas tenidas, se las pruebo para asegurarme que le quedaban bien, pero sólo dos le sirvieron; así que me dirigí a la caja. Pero me voy directo a la fila donde estaba mi cajera favorita, porque ella me conoce y definitivamente no va a juzgarme. Pero no por hacer cosas por mis hijos, de todos modos. Jajaja

Sin embargo, él no pudo salir sigilosamente sin llamar la atención de una pequeña niña que no podía entender por qué un hombre adulto estaba haciendo compras para un muñeco.

Dejé perpleja a esta bella niña delante de mí en la fila ¡Ella no podía comprender porqué este tonto grande tiene un muñeco perfecto con el que ella podría estar jugando! Era tan lindo y divertido. Su madre le explicó bien, y sin prejuicios hacia mí, sobre Davey. La cajera inocentemente se rió de mí (una amiga, no me importó), le conseguí una pegatina a Davey, tomé más fotos para Aayla y nos fuimos“.

No pudo haber sido el día más extraño para Watkins,  pero no le importó mientras su niña supiera que podía contar con su padre.

Soy sólo un papá que quiere que sus hijos entiendan de verdad que los amo. Quiero que sean felices, y con gusto volvería a pasar por una situación potencialmente embarazosa, con el fin de cumplir mi promesa con ellos. ¿Padre del año? Apenas. ¿Un padre? Eso puedes apostar“.

El amor de Watkins por su hija tocó los corazones de más de 47.000 personas que le dieron “me gusta” en el post de Facebook y fue compartido 11.669 veces.

Un gran papá ¿no crees? ¡Comparte su historia!

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