Perrito Estaba Decidido A Ser Policía Así Que Persiguió Una Patrulla Hasta Que Logró Su Objetivo

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El condado de Edgecombe quedó devastado tras el paso del huracán Matthew, dejando inundaciones y animales sin sus familias. El oficial de Control y Cuidado de Animales, Scott Kish, junto a su equipo de policías de la ciudad de Charlotte, fueron enviados al lugar para prestar ayuda porque las aguas que invadían diversos sectores y también debían rescatar a los animales que quedaran.

Finalizado su trabajo, rescatando a unos 200 perros, se dirigían de vuelta a su ciudad en una caravana de vehículos de la policía. Todos pensaban que ya no había más que hacer en el lugar, por lo menos por su parte, pero de pronto apareció algo que no se esperaban.

 

Un pequeño perro café los seguía sin detenerse, mientras ellos avanzaban. Por más lejos que estuvieran, él iba detrás caminando, corriendo o como fuera para llamar su atención y acompañarlos.

 

Kish, de 44 años, y su equipo, no sabían qué hacer en esta extraña situación. De hecho uno de los policías que iba en un auto más atrás, grabó la tierna persecución.

“Miré a mi supervisor y él dijo ‘oye, este perro nos está siguiendo”. Seguimos conduciendo, y no dejaba de seguirnos.

Salimos y ella saltó dentro el vehículo. ¡nosotros solo podíamos reírnos de este animalito!”

El oficial comentó que no fueron capaces de dejarla allí, y menos después de los intensos días de trabajo que habían realizado por salvar la vida de cientos de animales.

Fue muy emotivo, ella estaba allí sola. Creo que nos quería decir ‘sácame de aquí, llévame a casa’. Me puso esos ojos de cachorro asustado y me miró no pudimos abandonarla”.

 

Acomodándose dentro del automóvil, encontró un lugar cómodo en otro de los vehículos de los oficiales donde había más espacio, y se durmió.

 

Decidieron llevarla a un refugio cercano para ver si encontrábamos a sus dueños, pese a no tener microchip. Nadie la reclamó y los policías no se atrevían a dejarla sola. Llamaron a su centro en Charlotte y comentaron la historia y que ella necesitaba un hogar.

 

Ahora este precioso perro encontró una familia, un hogar y un tierno nombre: Charlotte, por la ciudad de sus dueños.

Siempre trabajo con ellos, y participa del programa de Educación Humana, donde debe trabajar directamente con niños en escuelas.

“Este es un final feliz. Ojalá fuera más feliz y volviera a su familia normal, pero me alegro de que esté con gente que la cuida, la ama y la trata muy bien”.

¿Habrías hecho lo mismo por esta perrita?

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