Todos Los Jueves Los Saludaba. Cuando El Cáncer Se Lo Impidió, Ellos La Sorprendieron

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Las pequeñas Grace (5 años), Rosie (3 años) y Sophia (1 año) tenían una extraña pero bella tradición. Todos los jueves por la mañana, las hermanas se ponían junto a la ventana para sonreír a Brandon oslen y Taylor Fritz, sus hombres de la basura preferidos.

Sus padres, Angie y Aaron Everson, cuentan que es un punto climático de su semana: sin importar qué estaban haciendo en el momento, cuando ellos aparecían dejaban todo e iban corriendo a la ventana.

 

Siempre fueron una familia muy feliz, pero un día que parecía como otros, las cosas cambiaron. Rosie, la pequeña del medio, comenzó a sentirse mal en septiembre de 2016.

Íbamos de regreso a casa, de un viaje de camping y Rosie estaba con fiebre, por lo que la llevamos a la atención de urgencia. Los acontecimientos dieron un giro de pesadilla cuando descubrimos que tenía cáncer de riñón en estado cuatro y que se había extendido a sus pulmones.

Luego de un mes, en Halloween, Brandon y Taylor les dejaron una bolsa de dulces a sus pequeñas amigas. Ninguno de ellos sabía de la enfermedad que aquejaba a Rosie.

Angie y Aaron entonces se dieron cuenta de que en algún punto las niñas, especialmente Rosie, no iba a ser capaz de estar ahí para recibirlos.

 

Fue por eso que Angie les dejó una nota contándoles la situación: a partir de ahora debían estar en el hospital los días jueves, apoyando a Rosie en su quimioterapia. Pero las chicas no se olvidaban de ellos.

“Llegué a la parte de la quimioterapia y había lágrimas corriendo por mi cara”, contó Taylor sobre el momento en que leyó la carta. “No tengo hijos míos, pero puedo imaginar si alguien muy cercano a mí fue diagnosticado, estaría con el corazón roto”.

 

A la semana siguiente, Brandon y Taylor se presentaron frente a la casa de los Everson con una carta en la mano. En ella, les ofrecían servicio de basura gratuito por un año, en nombre de Hometown Sanitation.

“Estaba sin palabras”, cuenta la madre. “Estoy segura de que se sentía como un pequeño gesto, pero para nosotros era enorme”.

 

La pequeña Rosie ya lleva 4 meses de tratamiento y se está recuperando favorablemente. Se espera que en julio termine su tratamiento y pueda volver a encontrarse con sus queridos amigos los días jueves, desde su ventana.

 

¡Los mejores deseos para Rosie!

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