Todos Querían Echar A Este Vagabundo Y Su Perro, Pero Alguien Tuvo Una Mejor Idea

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Eric Jason Peña, gerente de un Starbucks, entró a su negocio como todos los días, sin sospechar que algo sorprendente le ocurriría esa jornada. Algo que impactaría su vida y la de otros dos seres vivos.

Un hombre sin hogar y su perro habían entrado al local. El perro estaba echado en el suelo y el hombre ocupaba el Wi-Fi gratis que el establecimiento ofrece a sus clientes, mientras se tomaba un café.

 

El hombre, al no tener hogar tampoco podía asearse muy seguido, por lo que el olor -y el de su perro- no era muy agradable y muchos de los otros clientes estaban un poco incómodos con su presencia. Mientras el hombre tomaba el café -por el que había pagado-, el perrito se encontraba durmiendo.

Algunos niños presentes en el local no compartían el desagrado de los adultos y se acercaban a acariciar al perro, llamado Legacy, pero pronto eran reprendidos por sus padres, quienes no paraban de mirarlos con desagrado.

 

El vagabundo, un veterano de guerra, le comentó a Eric que acababa de caminar unos 100 kilómetros desde Seattle hasta la ciudad de Tumwater en sólo unos pocos días. También destacó que Legacy había caminado junto a él todo el trayecto, sin quejarse una sola vez.

 

Luego de semejante travesía, los zapatos del vagabundo estaban deshechos, y cuando Eric lo notó, decidió actuar de forma inmediata. Le ofreció unas botas que guardaba en un almacén cercano y, tras un breve viaje en el que fue a buscarlas, le trajo además del calzado unos calcetines limpios y una buena comida caliente.

El veterano sin hogar agradeció a Eric antes de volver a la carretera. Mientras se alejaban, Eric escuchó al vagabundo decirle a su perro: “Te dije que Dios iba a cuidar de nosotros”.

 

Eric publicó la emotiva historia y unas fotos en su Facebook, un post que desde entonces se ha vuelto viral gracias a lo emotivo e inspirador. Todos podemos mejorar el mundo para otras personas, si aportamos pequeños granitos de arena, o un par de botas, una comida y una sonrisa.

 

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